Hay mascotas que dejan huellas difíciles de borrar. Para muchas familias, perder a un perro o un gato significa despedirse de un compañero que estuvo presente en momentos importantes de su vida.
En Atlixco, existe una tradición que busca darles un lugar en las celebraciones de Día de Muertos: la Ofrenda de Luz, donde las fotografías y las veladoras recuerdan tanto a los animales que tuvieron un hogar como a los que murieron en situación de calle.
Este 2026, la actividad llegará a su octava edición con la meta de reunir 1,800 veladoras. La cita será el sábado 31 de octubre, a partir de las 16:00 horas, en las escalinatas del atrio del convento de San Francisco. La ofrenda permanecerá hasta el domingo 1 de noviembre, cuando será retirada a las 20:00 horas.
¿Cómo nació la Ofrenda de Luz?
La iniciativa surgió para recordar a los perros que vivían en las calles de Atlixco y que morían sin conocer el cariño de una familia. Con el tiempo, la propuesta también recibió a personas que querían homenajear a sus propias mascotas fallecidas.
Así, una actividad que comenzó como un homenaje a los animales en situación de abandono se convirtió en un espacio donde distintas historias de cariño y despedida tienen cabida.
En ediciones anteriores, las escalinatas se han llenado de fotografías, veladoras y pétalos de cempasúchil. Cada luz representa el recuerdo de un animal y la relación que tuvo con las personas que lo acompañaron.
La ofrenda también ofrece un espacio para compartir historias. Durante la actividad se contempla la lectura de relatos de personas que quieran recordar a sus compañeros animales y expresar lo que significaron en sus vidas.
¿Quién organiza esta tradición?
Detrás de la Ofrenda de Luz está el colectivo animalista Quédate Conmigo Narices Frías, que además mantiene un albergue para perros rescatados.
Una de las integrantes del colectivo, Anabel Ruiz, ha explicado en entrevistas que la actividad busca mantener vivo el recuerdo de los animales que murieron sin hogar y, al mismo tiempo, generar conciencia sobre el bienestar animal.
El trabajo del colectivo no termina cuando se apagan las veladoras. En el albergue hay perros que necesitan alimento, atención médica, cobijas y cuidados cotidianos. Entre los retos está atender a los animales adultos, que suelen tener menos oportunidades de adopción que los cachorros.
Por eso, la Ofrenda de Luz también funciona como una oportunidad para reunir recursos y apoyos para continuar con esta labor.
¿Cómo puedes participar en la Ofrenda de Luz?
La dinámica está abierta a quienes quieran recordar a una mascota, sin importar si fue un perro, un gato u otro compañero animal.
Puedes participar de estas formas:
Lleva una fotografía y una veladora de tu mascota para colocarla en la ofrenda.
Comparte su historia si quieres que su recuerdo forme parte de las experiencias que se leen durante la actividad.
Apoya al albergue con alimento, cobijas, platos y bolsas para basura, artículos que el colectivo ha solicitado para atender a los animales rescatados.
Súmate como voluntario para colaborar en el montaje de la ofrenda.
Durante la jornada también se contempla música en vivo y un módulo donde será posible adquirir veladoras personalizadas con la fotografía de una mascota. Conviene consultar las publicaciones del colectivo para confirmar los detalles de estas actividades y las opciones disponibles.
Fecha, horario y ubicación
Si quieres asistir, estos son los datos principales:
Evento: octava edición de la Ofrenda de Luz.
Fecha de inicio: sábado 31 de octubre de 2026.
Hora de inicio: 16:00 horas.
Fecha de cierre: domingo 1 de noviembre de 2026.
Hora de retiro: 20:00 horas.
Lugar: escalinatas del atrio del convento de San Francisco, colonia Ricardo Treviño, Atlixco, Puebla.
Meta: reunir 1,800 veladoras.
Participación: puedes llevar una fotografía y una veladora de tu mascota.
La Ofrenda de Luz recuerda que las celebraciones de Día de Muertos también pueden incluir a los animales que compartieron nuestra vida. En Atlixco, cada veladora busca mantener presente una historia y, al mismo tiempo, ayudar a que otros perros rescatados sigan recibiendo cuidados.






