
31 de Enero 2026
La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) puso en marcha terapias asistidas con perros rescatados, una estrategia que combina bienestar emocional, intervención terapéutica y protección animal, con impacto directo en la salud mental y la convivencia dentro de su comunidad.
La iniciativa integra conocimiento académico con sensibilidad social, al tiempo que promueve modelos de atención no farmacológica.
Terapias asistidas: un enfoque con evidencia
Las terapias asistidas con animales se utilizan como herramienta complementaria en procesos de atención psicológica y emocional. La interacción guiada con perros favorece la reducción del estrés, la ansiedad y la sensación de aislamiento, además de estimular habilidades sociales y emocionales.
El enfoque prioriza la seguridad, el acompañamiento profesional y objetivos terapéuticos claros.
Perros rescatados: doble impacto social
El uso de perros rescatados amplía el alcance del programa al generar un beneficio bidireccional: por un lado, las personas participantes reciben apoyo emocional; por otro, los animales acceden a procesos de socialización, cuidado y reintegración.
La iniciativa vincula salud mental y bienestar animal.
Contexto universitario y salud emocional
En el entorno universitario, donde confluyen presiones académicas, adaptación social y retos personales, las terapias asistidas se presentan como una alternativa accesible y cercana. Estas intervenciones contribuyen a crear espacios de contención emocional y a fortalecer redes de apoyo.
La universidad se consolida como espacio de cuidado integral.
Implementación y protocolos
El programa se desarrolla bajo lineamientos profesionales, con participación de especialistas en psicología y personal capacitado en manejo animal. Los perros reciben atención veterinaria y entrenamiento básico para garantizar interacciones seguras y positivas.
La metodología busca resultados medibles y seguimiento continuo.
¿Por qué importa esta iniciativa?
Importa porque visibiliza nuevas formas de atención emocional y porque integra la responsabilidad social universitaria con prácticas terapéuticas innovadoras. También aporta a la discusión sobre salud mental desde un enfoque preventivo y comunitario.
La prevención reduce la necesidad de intervenciones más complejas.
Impacto en la comunidad
Más allá de los beneficios individuales, el programa fomenta empatía, respeto y conciencia sobre el rescate animal, fortaleciendo valores de convivencia. La experiencia compartida genera vínculos y mejora el clima institucional.
El impacto se extiende a la cultura universitaria.
Articulación académica y social
La iniciativa abre oportunidades para investigación, formación y extensión, al documentar resultados y buenas prácticas. La experiencia puede replicarse en otros espacios educativos o comunitarios.
La universidad actúa como laboratorio social.
Lo que sigue
La BUAP dará seguimiento a los resultados terapéuticos y al bienestar de los animales, con miras a ampliar o ajustar el programa. La evaluación permitirá definir su alcance y sostenibilidad.
El impulso de terapias con perros rescatados por parte de la BUAP muestra cómo la innovación social y el conocimiento académico pueden converger para atender la salud emocional y, al mismo tiempo, promover el cuidado animal. Una iniciativa que apuesta por el bienestar integral y la construcción de comunidades más empáticas.





