Entre los edificios históricos del Centro de Puebla existe uno que destaca incluso antes de cruzar su puerta: la Casa de los Muñecos, reconocible por las figuras humanas que decoran su fachada.
El inmueble fue construido durante el periodo virreinal y su nombre proviene precisamente de los personajes representados en los azulejos que adornan la parte exterior.
A lo largo del tiempo han surgido diferentes interpretaciones sobre el significado de estas figuras. Una de las historias populares señala que pudieron haber sido colocadas como una forma de crítica o burla hacia personajes de la época, aunque alrededor del edificio existen distintas versiones.
Más allá de las leyendas, la combinación de ladrillo, azulejos y elementos ornamentales convierte a la construcción en una de las fachadas más reconocibles del Centro Histórico.
Actualmente el inmueble forma parte del patrimonio universitario de la BUAP y continúa siendo uno de esos sitios frente a los que vale la pena detenerse durante un recorrido por Puebla.






