Entre las construcciones del Centro Histórico de Puebla existe una cuya fachada parece inspirada en un dulce: la Casa del Alfeñique.
El inmueble fue construido en el siglo XVIII y su nombre se relaciona con la ornamentación blanca de argamasa que recuerda al alfeñique, un dulce elaborado tradicionalmente con azúcar.
Desde 1926 funciona como museo y es considerado el primer museo del estado de Puebla. En sus salas conserva objetos relacionados con la historia y vida cotidiana poblana.
Se encuentra en la 4 Oriente 416, esquina con 6 Norte, en pleno Centro Histórico.
Su arquitectura barroca y la historia acumulada durante más de dos siglos la mantienen como uno de los rincones más peculiares de Puebla.






