Una calle del Centro Histórico, un edificio antiguo o incluso un barrio aparentemente cotidiano pueden convertirse de un día para otro en escenarios para una serie o película internacional.
La Ciudad de México atraviesa un nuevo auge de producciones audiovisuales, con entre 25 y 30 rodajes diarios, lo que ha llevado a algunos integrantes de la industria a describir al país como una especie de “Hollywood del Sur”.
Plataformas como Netflix, Amazon Prime Video y Max han fortalecido su producción local, al mismo tiempo que estudios internacionales aprovechan la diversidad arquitectónica y cultural de México.
Netflix anunció previamente una inversión de mil millones de dólares para producciones mexicanas, mientras que el país también ha creado incentivos para atraer proyectos que utilicen servicios y talento nacionales.
Barrios como Popotla, calles del Centro Histórico y distintos edificios de la capital se han transformado en sets para producciones que después pueden llegar a audiencias de todo el mundo.
El fenómeno también abre un debate sobre cuánto del crecimiento se queda realmente en México en forma de empleos, capacitación y desarrollo de empresas nacionales vinculadas con el cine y la televisión.






