8 de Abril 2026
Sin autorización del Ayuntamiento de Puebla, fueron colocadas dos rejas para cerrar el paso del puente peatonal ubicado en la colonia Viveros del Valle, al norte de la ciudad, el cual conecta con el Parque Industrial Puebla 2000. De acuerdo con un testimonio anónimo, se cobra de forma irregular una cuota única de 350 pesos para dar una copia de la llave y así permitir el paso de triciclos, ciclistas y motociclistas.
En la zona hay cartulinas en las que se informa a los transeúntes que la medida responde a recientes asaltos ocurridos en la privada Quinta Flor de Olivo, sin proporcionar mayores detalles. A decir de la fuente consultada, que pidió anonimato por seguridad, dicho argumento solo fue un pretexto, pues la colonia vive un panorama de inseguridad de años atrás.
La Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano del Municipio de Puebla, encabezada por Karina Asunción Romero Sainz, informó, a través de su área de Comunicación Social, que el caso ya está en análisis, aunque no se ha ejecutado ninguna acción al respecto.
Durante las últimas semanas, habitantes de la zona instalaron una reja de hierro del lado de la colonia, la cual está pintada de negro, con una altura de al menos dos metros, según lo observado por este medio durante una visita. Del lado de Parque Industrial 2000 se encuentra la otra estructura blanca.
Se acusa a dos personas, de nombre Gilberto y Candelaria, por presuntamente cobrar a triciclos, bicicletas y motocicletas 350 pesos para circular por el puente peatonal. Según la información hecha llegar a este medio, se trata de una transacción informal, por lo que no hay algún tipo de prueba al respecto.
En cuanto al acceso peatonal, éste permanece libre, ya que se dejó un espacio lateral para el paso. Sin embargo, aunque la parte central fue acondicionada para permitir el ingreso de vehículos, la reja se encuentra asegurada con un candado.
La colocación de estas rejas constituye una posible violación a la normativa vigente en la capital. El capítulo 17 del Código Reglamentario para el Municipio de Puebla (COREMUN) establece que cualquier construcción requiere permisos de la autoridad, sujetos a revisión según su viabilidad.
El incumplimiento de este procedimiento representa una falta que puede derivar en la clausura o el retiro de la estructura.






