Antes de los viajes en avión al alcance de más personas y de las carreteras que hoy conectan distintas ciudades, el ferrocarril fue una de las grandes formas de recorrer México. En Puebla, además de transportar pasajeros, ayudó a mover mercancías y a conectar la ciudad con otros puntos importantes del país.
Para conocer cómo era viajar en aquellos años, el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos realizará este sábado 17 de octubre la actividad Día de trenes, una experiencia para descubrir los coches de pasajeros y las diferencias entre las formas de viajar de otras épocas.
La jornada será de 12:00 a 15:00 horas y permitirá conocer dos vagones históricos: uno de segunda clase, adquirido en 1946, y otro de primera especial, de 1970.
¿Cómo eran los viajes en tren antes?
Viajar en tren no siempre significaba lo mismo para todos. La clase del boleto influía en el tipo de asiento, el espacio disponible y las comodidades durante el trayecto.
Durante la actividad, los visitantes podrán conocer el coche de segunda clase NdeM 4915, adquirido en 1946, que permite acercarse a las condiciones de viaje de los pasajeros populares de aquella época.
También podrán conocer el coche de primera especial NdeM 4483, de 1970, que representa otra experiencia de viaje en los trenes de pasajeros. El recorrido busca mostrar cómo eran estos espacios antes de que el transporte por carretera y otros medios modificaran los hábitos de movilidad.
La visita permite observar los vagones de cerca y entender que un tren histórico no es solamente una máquina antigua: también conserva huellas de la vida cotidiana, de las diferencias entre clases y de la manera en que las personas recorrían largas distancias.
¿Por qué el ferrocarril fue importante para Puebla?
El tren tuvo un papel importante en el crecimiento económico y urbano de Puebla. La ciudad llegó a contar con distintas estaciones ferroviarias que conectaban rutas hacia lugares como la Ciudad de México, Oaxaca y Veracruz.
Estas conexiones facilitaron el movimiento de pasajeros y mercancías, lo que ayudó a vincular las actividades comerciales de Puebla con otros mercados. El ferrocarril también transformó los alrededores de las estaciones, donde se desarrollaron actividades relacionadas con el transporte, el almacenamiento y el intercambio de productos.
La antigua estación del Ferrocarril Mexicano, donde hoy se encuentra el museo, fue inaugurada en 1869. Después de dejar de prestar servicio ferroviario en 1974, el inmueble fue recuperado y convertido en museo, que abrió sus puertas el 5 de mayo de 1988.
Hoy, el recinto conserva locomotoras, vagones de pasajeros, carros de carga y otros objetos que ayudan a contar esa historia.
¿Cuándo y dónde será la actividad?
Si quieres aprovechar el sábado para conocer este capítulo de la historia poblana, toma nota:
Actividad: Día de trenes en octubre.
Fecha: sábado 17 de octubre de 2026.
Horario: de 12:00 a 15:00 horas.
Lugar: Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos.
Dirección: calle 11 Norte 1005, Centro Histórico de Puebla.
Informes: 222 774 0105 y 222 774 0106.
La actividad aparece anunciada en la agenda oficial del museo.
¿Cuánto cuesta entrar al museo?
La entrada general al museo es de 22 pesos. Las niñas y los niños menores de 12 años, estudiantes y docentes con credencial vigente, personas adultas mayores y personas con discapacidad están exentos del pago. Los domingos, el acceso general al museo es gratuito.
Para confirmar si la actividad especial tiene alguna condición adicional de acceso, puedes consultar el anuncio oficial de Día de trenes.
Un plan para viajar al pasado sin salir de Puebla
El Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos es una opción para quienes disfrutan la historia, la fotografía o simplemente quieren conocer un lugar diferente en la ciudad. Sus locomotoras y vagones permiten imaginar cómo eran los viajes cuando el tren ocupaba un lugar central en la conexión entre ciudades.
Este sábado, Día de trenes ofrece la oportunidad de mirar de cerca esos vehículos y conocer cómo viajaban las personas en otras décadas. Una forma de recordar que, mucho antes de las aplicaciones de mapas y los viajes exprés, los ferrocarriles ayudaron a conectar comunidades y a mover la economía del país.






