Entre celulares, cámaras digitales y fotografías instantáneas, una tradición que durante décadas acompañó la vida del Zócalo de Puebla todavía permanece.
Don Demetrio continúa realizando retratos en este espacio del Centro Histórico, manteniendo vivo el oficio de los fotógrafos que durante años documentaron visitas, reuniones familiares y momentos cotidianos de los poblanos.
Antes de que cualquier persona pudiera llevar una cámara dentro del bolsillo, acudir con un fotógrafo del Zócalo era una manera habitual de conservar un recuerdo de una visita al corazón de Puebla.
El avance de la tecnología transformó esta actividad y redujo considerablemente la presencia de fotógrafos tradicionales en las plazas públicas.
Su historia permite mirar el Zócalo no solamente como uno de los sitios turísticos más importantes de la ciudad, sino como un espacio donde todavía sobreviven oficios y costumbres vinculados con la memoria de Puebla.






