Puebla también tiene paisajes que parecen de otro mundo. En Zapotitlán Salinas, el Jardín Botánico Helia Bravo Hollis abre una ventana a la vegetación del Valle de Tehuacán-Cuicatlán, una región conocida por sus bosques de cactáceas y sus especies adaptadas a la escasez de agua.
El jardín se encuentra dentro del entorno de la reserva de la biosfera. Allí pueden apreciarse distintas formas de vida del paisaje semiárido, desde cactus y biznagas hasta especies que han encontrado maneras de sobrevivir a temperaturas extremas.
El valle tiene valor natural y cultural: la UNESCO lo reconoció como Patrimonio Mundial en la categoría de bien mixto. Una visita al jardín permite mirar el desierto con más detalle y descubrir que, detrás de su apariencia seca, existe una gran diversidad biológica.






