Antes de convertirse en la bebida que llega a una mesa, el café atraviesa un proceso que comienza entre montañas, plantas y frutos de color rojo intenso.
En Puebla, una parte importante de esa historia puede encontrarse en la Sierra Norte.
Xicotepec es uno de los municipios relacionados con la producción cafetalera y sus condiciones de altura, humedad y clima permiten el desarrollo de este cultivo.
En las fincas, el café comienza como un fruto que debe alcanzar el punto adecuado de maduración antes de ser recolectado.
Después viene un proceso que puede incluir despulpado, fermentación, lavado, secado, selección, tostado y molienda.
Cada una de estas etapas influye en el sabor final.
Por eso una taza preparada con café poblano puede esconder semanas o meses de trabajo antes de llegar al consumidor.
El cultivo también forma parte de la economía de distintas comunidades serranas y se ha convertido en un elemento asociado con la identidad turística de municipios como Xicotepec, Cuetzalan y Pahuatlán.
Algunas fincas y productores ofrecen recorridos que permiten conocer de cerca las plantas y las diferentes etapas de transformación del grano.
Para quienes visitan la Sierra Norte, el café puede convertirse así en algo más que una bebida para acompañar el clima fresco.
También es una forma de conocer una actividad agrícola que conecta el paisaje poblano con uno de los productos más consumidos diariamente en México.






