Cuando se piensa en Puebla suelen aparecer volcanes, iglesias o Pueblos Mágicos, pero en la Sierra Norte existen paisajes que parecen pertenecer a una región completamente distinta.
En municipios serranos como Cuetzalan todavía pueden encontrarse zonas de bosque mesófilo de montaña, un ecosistema caracterizado por su elevada humedad, abundante vegetación y presencia frecuente de neblina.
Entre las especies que más llaman la atención están los helechos arborescentes.
A diferencia de los pequeños helechos que pueden encontrarse en jardines, algunos de estos ejemplares desarrollan largos troncos coronados por grandes hojas, creando una apariencia que recuerda a paisajes prehistóricos.
Este tipo de vegetación encuentra condiciones ideales en regiones donde existe humedad constante, sombra y temperaturas relativamente templadas.
La Sierra Norte poblana reúne precisamente esas características.
Durante los recorridos por caminos rurales y zonas naturales cercanas a Cuetzalan también aparecen ríos, cascadas, cuevas y cafetales que forman parte del paisaje de la región.
La llegada del otoño puede hacer todavía más evidente uno de sus elementos más característicos: la neblina que cubre por momentos las montañas y comunidades.
Conocer estos espacios también permite dimensionar la diversidad natural de Puebla.
En pocas horas de carretera es posible pasar de la zona urbana de la capital a un ecosistema donde la humedad, la vegetación y las montañas dominan completamente el paisaje.






