La llegada del otoño cambia poco a poco los paisajes de Puebla y abre una temporada especialmente atractiva para recorrer las zonas boscosas y montañosas del estado.
Uno de los destinos más conocidos es Chignahuapan, donde el clima fresco se combina con la laguna, sus calles tradicionales, aguas termales y sitios naturales como las Cascadas de Quetzalapan.
La Sierra Norte ofrece otras alternativas para quienes prefieren recorridos entre montaña, neblina y vegetación. Municipios como Zacatlán permiten combinar paisajes naturales con gastronomía y productos elaborados en la región.
Pahuatlán también puede integrarse a una ruta otoñal por su ubicación entre montañas, sus fincas cafetaleras y sitios como el Mirador de Ahíla y su puente colgante.
Para quienes buscan naturaleza, distintas zonas serranas ofrecen senderos, cascadas y bosques que durante estos meses adquieren una apariencia diferente por las temperaturas más bajas y los cambios de vegetación.
Antes de emprender un recorrido conviene revisar el pronóstico meteorológico, pues septiembre todavía forma parte de la temporada de lluvias y las condiciones pueden cambiar rápidamente en las regiones montañosas.






