Hay restaurantes que terminan convirtiéndose también en parte de la memoria de una ciudad. En Puebla, uno de ellos es la Fonda de Santa Clara, que este 13 de septiembre cumple 61 años desde su apertura.
El establecimiento comenzó actividades el 13 de septiembre de 1965, originalmente en la 3 Poniente número 307 del Centro Histórico.
Su fundadora fue Alicia Torres de Araujo, quien también estuvo vinculada durante décadas al Museo José Luis Bello y González y buscaba crear un espacio donde visitantes pudieran conocer la cocina poblana tradicional.
Desde sus primeros años, el menú reunió platillos como chalupas, molotes, gorditas, chanclas y otras preparaciones que forman parte de la gastronomía local.
Con el paso del tiempo también se consolidaron clásicos como el mole poblano y los chiles en nogada, dos de los platillos que más identifican a Puebla fuera del estado.
La Fonda de Santa Clara ha atravesado cambios de generaciones, nuevas sucursales y transformaciones en la manera de consumir gastronomía sin abandonar su especialización en comida poblana.
Su aniversario permite recordar que buena parte de la identidad de Puebla también se conserva en cocinas, recetas y restaurantes que han permanecido durante décadas.






