Hubo un tiempo en que Julián Quiñones no estaba bajo los reflectores. Antes de vestir la camiseta de la Selección Mexicana y marcar el primer gol del Mundial 2026, su camino tuvo una parada importante en Puebla.
El delantero hizo historia en la inauguración de la Copa del Mundo 2026, luego de abrir el marcador en el partido entre México y Sudáfrica, disputado en el Estadio Azteca. El encuentro terminó con victoria para el Tricolor por 2-0, con goles de Quiñones y Raúl Jiménez.
Pero antes de ese momento mundialista, Quiñones también escribió parte de su historia en tierras poblanas. El atacante, nacido en Colombia y naturalizado mexicano, formó parte de Lobos BUAP, club con el que vivió una de sus primeras etapas dentro del futbol mexicano.
Durante su paso por el conjunto universitario, Quiñones comenzó a llamar la atención en la Liga MX. En 2017, con apenas 20 años, llegó a ser uno de los hombres importantes del equipo poblano, al registrar seis de los 16 goles que Lobos BUAP acumulaba hasta la novena jornada de aquel torneo.
Su etapa con Lobos también tuvo momentos complicados, pues en septiembre de 2017 fue separado temporalmente del plantel por decisión de la directiva; sin embargo, semanas después fue reincorporado al primer equipo tras destacar con la categoría Sub-20.
Con el paso de los años, Quiñones continuó su carrera en clubes como Tigres, Atlas y América, hasta llegar al futbol de Arabia Saudita con Al Qadsiah. Antes del Mundial 2026, el delantero se consolidó como una de las cartas ofensivas más importantes de México, luego de una temporada destacada en la liga saudí.
Hoy, su gol no solo queda marcado como el primero de esta Copa del Mundo, también revive un recuerdo especial para Puebla: antes de hacer vibrar a todo un país, Julián Quiñones también tuvo un capítulo con Lobos BUAP.







