Kenia y un grupo de donantes acordaron financiar un programa de conservación por 160 millones de dólares. La iniciativa, llamada Thamani Asili —“valor de la naturaleza” en suajili—, abarcará 173 mil kilómetros cuadrados.
El plan combinará 80 millones de dólares provenientes de donantes con una suma equivalente aportada por el gobierno keniano durante los próximos diez años. El dinero se utilizará para crear nuevas áreas de conservación y mejorar la gestión de otras existentes.
El programa se enfocará en zonas de biodiversidad que van desde el Gran Valle del Rift hasta la reserva Maasai Mara. Esos territorios son hábitat de elefantes, rinocerontes, leones y muchas otras especies.
Entre las regiones consideradas está Tsavo, que reúne algunos de los parques nacionales más grandes del país. También se contempla un corredor en el sur que conecta la reserva Maasai Mara con el Serengeti, en Tanzania.
El acuerdo busca contribuir a la meta mundial de proteger 30% de la tierra y el mar para 2030. La conservación de esos espacios también está vinculada a las comunidades y a las actividades económicas que dependen de la naturaleza.






