La sidra de Huejotzingo no solamente forma parte de las cenas decembrinas. Detrás de cada botella existe una tradición productiva ligada al clima, los cultivos de manzana y los conocimientos desarrollados en esta región de Puebla.
El producto cuenta con una Indicación Geográfica Protegida otorgada por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. Esta figura permite reconocer que sus características están relacionadas con el lugar donde se produce.
La protección establece reglas para el manejo de las manzanas y el proceso de elaboración. La bebida se obtiene a partir del jugo fermentado de la fruta, que posteriormente atraviesa una etapa de maduración y embotellado.
Entre las variedades de manzana utilizadas para producir sidra se encuentran golden delicious, gala, red delicious, top red y starking. La fermentación transforma los azúcares naturales y genera el sabor característico de la bebida.
El reconocimiento también ayuda a diferenciar la sidra elaborada en Huejotzingo de productos que únicamente utilizan el nombre como estrategia comercial.
Para las casas productoras representa una herramienta de identidad y competitividad. Para los consumidores, ofrece mayor certeza sobre el origen y los métodos utilizados para elaborar cada botella.






