Detrás de muchas fachadas del Centro Histórico de Puebla existen casonas con siglos de historia que enfrentan un desafío cada vez más complejo: conservarse sin quedar abandonadas o perder sus características originales.
Especialistas, empresarios y autoridades participaron recientemente en un diálogo dedicado a revisar los procesos, requisitos y criterios necesarios para intervenir inmuebles ubicados dentro de la Zona de Monumentos Históricos.
Uno de los puntos centrales es encontrar mecanismos que permitan rehabilitar edificios históricos y darles nuevos usos sin alterar los elementos arquitectónicos que les otorgan valor patrimonial.
Las intervenciones dentro del Centro Histórico requieren cuidados particulares debido a la protección existente sobre inmuebles y fachadas.
El reto no consiste únicamente en restaurar paredes o techos: también implica adaptar estructuras antiguas a nuevas necesidades de seguridad, accesibilidad, instalaciones y funcionamiento.
Preservar estas casonas permite mantener parte del paisaje arquitectónico que llevó al Centro Histórico de Puebla a obtener reconocimiento internacional como patrimonio cultural.






