Puebla es conocido por sus manzanas, duraznos y tejocotes, pero sus campos también producen frutas que parecen haber llegado de regiones mucho más lejanas.
El litchi, la pitahaya, el maracuyá y el arándano azul forman parte de los cultivos que han encontrado condiciones favorables en diferentes zonas de la entidad.
El litchi es originario de China y se caracteriza por su cáscara roja y su pulpa blanca de sabor dulce. En Puebla, Hueytamalco destaca como una de las zonas donde se cultiva esta fruta.
La pitahaya, conocida como fruta del dragón, se desarrolla principalmente en regiones de la Cañada, el Valle de Tehuacán y la Mixteca. Entre los municipios productores aparecen Caltepec, Huitziltepec, Tepexi de Rodríguez, Yehualtepec y San Gabriel Chilac.
Puebla produce más de mil 350 toneladas de pitahaya y su cultivo se ha convertido en una alternativa frente a las dificultades que enfrentan productos tradicionales como el maíz y el frijol.
El maracuyá también forma parte de esta diversidad. Su adaptación demuestra cómo los distintos climas poblanos permiten desarrollar cultivos tropicales, templados y semiáridos dentro de una misma entidad.






