Los cocodrilos actuales viven principalmente en regiones cálidas, y un nuevo análisis sugiere que esa preferencia se ha mantenido durante millones de años.
La investigación comparó más de siete mil registros fósiles con información geográfica de especies modernas, entre ellas caimanes, gaviales y cocodrilos de agua salada.
Según los autores, estos animales tendieron a seguir los ambientes adecuados cuando las condiciones climáticas cambiaban. En periodos más cálidos, su distribución pudo extenderse hacia zonas más alejadas del ecuador; en etapas frías, se habría replegado hacia regiones tropicales.
El hallazgo ayuda a explicar por qué los cocodrilos sobrevivieron a distintos cambios ambientales sin expandirse a tantos climas como otros grupos animales. Su historia muestra cómo la disponibilidad de condiciones adecuadas influye en la distribución de una especie.






