Los retablos antiguos de Puebla son resultado del trabajo de pintores, escultores y otros especialistas que compartían técnicas y encargos. Una investigación publicada por el INAH analiza obras realizadas en Huejotzingo, Cuauhtinchan, Huaquechula y Tecali durante el siglo XVI.
Estudiarlas en conjunto permite reconocer una actividad artística que se extendía entre localidades. Detrás de cada altar había talleres, materiales, decisiones de diseño y personas cuyo trabajo dio forma a estos templos.






