La creatividad de Geraldín Martínez Reyes, conocida artísticamente como Marey, se desarrolla entre lienzos, agujas para tatuar y escenarios musicales.
La artista poblana comenzó a utilizar el nombre de Marey desde la preparatoria, etapa en la que fortaleció su interés por el dibujo y comenzó a explorar nuevas maneras de expresar sus ideas.
En la pintura trabaja principalmente con acrílico y técnicas de capas de color, creando obras en las que mezcla diferentes tonalidades y elementos relacionados con sus experiencias personales.
También ha dedicado aproximadamente cuatro años al perfeccionamiento del tatuaje, particularmente en técnicas como línea fina, puntillismo y puntillismo de arrastre.
Su actividad artística no termina en las artes visuales, pues también ha desarrollado habilidades para el canto y busca mantener un estilo de vida que le permita trabajar simultáneamente en distintas disciplinas.
La historia de Marey muestra cómo nuevas generaciones de artistas poblanos utilizan diferentes formatos para construir una identidad propia y encontrar espacios para compartir su trabajo.






