El trompo volvió a girar en el corazón del Centro Histórico durante la primera edición del Desafío de Trompo 2026, encuentro realizado en el Zócalo de Puebla para recuperar juegos que han formado parte de la infancia de distintas generaciones.
En la actividad participaron más de 30 niñas, niños y adolescentes provenientes de la Junta Auxiliar de Santa María Guadalupe Tecola, quienes acudieron acompañados por familiares.
Durante la jornada, las y los participantes enfrentaron diferentes retos relacionados con el manejo del trompo, desde lograr que girara correctamente hasta demostrar distintas maniobras y habilidades.
El encuentro fue organizado por el Instituto de la Juventud del Municipio de Puebla, en coordinación con el Sistema Municipal DIF y el Instituto Municipal del Deporte.
Más allá de la competencia, la actividad permitió que padres, madres, abuelos y menores compartieran experiencias alrededor de un juguete que, antes de la llegada de los teléfonos inteligentes y los videojuegos, era común en calles, patios y escuelas.
El trompo tradicional está elaborado generalmente de madera y cuenta con una punta metálica. Para hacerlo girar se enrolla una cuerda alrededor de su cuerpo y se lanza contra el suelo mediante un movimiento rápido.
Aunque su presencia ha disminuido frente a otras formas de entretenimiento, sigue siendo reconocido como uno de los juguetes tradicionales más representativos del país.
Al finalizar los desafíos, las y los participantes recibieron reconocimientos por sus habilidades y por formar parte de esta primera edición.
La realización del encuentro en el Zócalo también permitió que las familias recorrieran el Centro Histórico y convivieran en uno de los espacios públicos más representativos de la capital poblana.
El Desafío de Trompo forma parte de las actividades que buscan mantener vigentes juegos tradicionales y fomentar formas de convivencia que no dependan completamente de dispositivos electrónicos.






