El turismo comunitario mexicano podría comenzar a apoyarse cada vez más en investigación, ciencia y conocimiento generado directamente desde los territorios.
Fonatur, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, la Universidad Nacional Rosario Castellanos y la UNESCO pusieron en marcha un encuentro para conectar a investigadores, autoridades y prestadores de servicios turísticos.
La intención es analizar cómo el conocimiento científico puede utilizarse para desarrollar proyectos sin desplazar a las comunidades que poseen y conservan los atractivos naturales o culturales.
El modelo de turismo comunitario plantea que habitantes de cada región participen directamente en la administración de experiencias, recorridos y servicios, permitiendo que una mayor parte de los beneficios permanezca en el territorio.
También abre espacio para estudiar temas como biodiversidad, patrimonio, manejo de visitantes, sustentabilidad y conservación.
La propuesta busca que conocer un destino no sea únicamente llegar, tomar fotografías y marcharse, sino entender cómo funciona el territorio y quiénes mantienen vivas sus tradiciones y recursos.






