El gobierno de Puebla construirá un centro de procesamiento agroindustrial en Aquixtla, municipio de la Sierra Norte conocido por su alta producción de jitomate.

30 de Enero 2026
El estado de Puebla se prepara para producir 22 millones de kilos de catsup a partir de tomate cultivado en Aquixtla, en un proyecto que impulsa la agroindustria local, integra cadenas productivas y abre oportunidades económicas para el campo poblano.
La producción se realizará con participación de la empresa CITRAA, especializada en transformación de alimentos.
Del campo a la industria: una cadena productiva integrada
El proyecto articula producción agrícola, procesamiento industrial y comercialización, reduciendo intermediarios y dando mayor valor agregado al cultivo del tomate. Este modelo permite que la materia prima producida localmente se transforme en un producto con alto consumo nacional.
La integración fortalece la competitividad del sector agroindustrial.
Impacto económico y empleo regional
La producción a gran escala implica dinamización económica para la región, con efectos en empleo directo e indirecto: desde labores agrícolas y logística, hasta operación industrial y servicios asociados. Para comunidades rurales, este tipo de proyectos puede representar ingresos más estables y planeación productiva.
El impacto se extiende a proveedores locales y transporte.
Tomate poblano con valor agregado
Tradicionalmente, gran parte del tomate se comercializa como producto fresco. Transformarlo en catsup permite diversificar mercados, reducir pérdidas por sobreoferta y estabilizar precios para productores.
El valor agregado fortalece la resiliencia del campo frente a fluctuaciones del mercado.
Consumo y mercado
La catsup es uno de los productos procesados de mayor consumo en el país. Producirlo localmente posiciona a Puebla como actor relevante en este segmento, reduciendo dependencia de importaciones y fortaleciendo la producción nacional.
La cercanía a mercados de consumo facilita la distribución.
¿Por qué importa este proyecto?
Importa porque conecta desarrollo rural con industria, un binomio clave para el crecimiento regional. También demuestra cómo la agroindustria puede ser una vía para modernizar el campo sin perder su base productiva.
El proyecto ofrece una lectura positiva sobre innovación productiva local.
Sustentabilidad y planeación agrícola
Proyectos de esta magnitud requieren planeación en uso de agua, suelos y ciclos de cultivo, así como acompañamiento técnico a productores. La sustentabilidad será determinante para su continuidad a largo plazo.
El equilibrio entre volumen y cuidado ambiental es un reto central.
Lectura social y regional
Para municipios productores como Aquixtla, la iniciativa representa visibilidad económica y oportunidades de arraigo productivo. La agroindustria puede contribuir a reducir migración y fortalecer economías locales.
El desarrollo regional se construye desde el territorio.
Lo que sigue
En los próximos meses se conocerán detalles sobre la operación, distribución y alcances comerciales del proyecto, así como su impacto real en productores locales. El seguimiento permitirá evaluar si el modelo se consolida y se replica en otros cultivos.
La producción de 22 millones de kilos de catsup en Puebla, a partir de tomate de Aquixtla, marca un paso relevante en la industrialización del campo poblano. Más que una cifra, el proyecto refleja una estrategia de desarrollo que apuesta por integrar producción agrícola y valor agregado, con impacto económico y social para la región.





