Las actividades concluyeron el 17 de octubre, después de tres días de talleres, exhibiciones y competencias. De acuerdo con el balance oficial publicado el 18 de octubre, ambos eventos sumaron más de 10 mil registros, 120 expositores, 15 ponentes y 20 talleres.
Pero entre las cifras, hubo actividades que muestran cómo las nuevas generaciones pueden convertir la creatividad y el conocimiento en proyectos concretos.
Sumobots: robots que compiten en el ring
Una de las actividades más llamativas fue la competencia de Sumobots, en la que participaron 50 equipos.
La dinámica consiste en diseñar y programar robots capaces de sacar a su oponente de una pista circular. Para lograrlo, los participantes deben combinar conocimientos de electrónica, mecánica, programación y diseño, además de resolver problemas bajo presión.
Detrás de cada enfrentamiento hay horas de preparación: desde elegir componentes y construir el robot hasta ajustar sus movimientos y probar estrategias. Por eso, más que una competencia para ver máquinas en acción, los Sumobots permiten observar cómo los conocimientos técnicos se convierten en soluciones funcionales.
También son una puerta de entrada a las áreas STEM —ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas—, especialmente para estudiantes interesados en crear sus propios dispositivos.
Un hackatón para imaginar el turismo del futuro
Otra de las actividades fue el hackatón “Puebla Turística 360”, en el que 17 equipos desarrollaron propuestas para aprovechar la tecnología en el sector turístico.
El reto conecta con una pregunta interesante para un estado con ciudades históricas, gastronomía reconocida, rutas culturales y Pueblos Mágicos: ¿cómo pueden las herramientas digitales ayudar a descubrir y disfrutar mejor los destinos poblanos?
Las posibilidades de innovación en este campo incluyen experiencias digitales para visitantes, herramientas para organizar recorridos y soluciones que faciliten el acceso a información turística. Sin embargo, el comunicado de cierre no detalla cuáles de estas propuestas fueron desarrolladas por los equipos ni identifica a los proyectos ganadores, por lo que no es posible atribuirles ideas específicas sin información adicional.
Lo que sí queda claro es que el hackatón abrió un espacio para que estudiantes y participantes trabajaran en propuestas vinculadas con necesidades reales del turismo.
Drones y tecnología en acción
Las exhibiciones de drones DJI también formaron parte del programa. Estos dispositivos permiten mostrar aplicaciones que van más allá del entretenimiento: pueden utilizarse en fotografía y video, levantamientos de información, inspecciones y distintas actividades profesionales, según el equipo y las condiciones de operación.
Verlos en demostraciones ayuda a entender por qué los drones se han convertido en herramientas relevantes para sectores como el audiovisual, la industria y el turismo.
En un encuentro dedicado a la innovación, este tipo de exhibiciones acerca al público a tecnologías que muchas veces conoce únicamente a través de videos o redes sociales.
Impresión 3D: cuando una idea toma forma
La Feria de Industrias Creativas, Tecnología e Impresión amplió la conversación hacia el diseño, las artes gráficas y los procesos de producción.
La impresión 3D permite fabricar objetos a partir de modelos digitales mediante la incorporación sucesiva de material. Esta tecnología se utiliza en campos como el diseño de productos, la creación de prototipos, la educación y el desarrollo de piezas personalizadas.
Su valor está en que facilita probar una idea, identificar errores y hacer ajustes antes de avanzar hacia una producción mayor. Para estudiantes, diseñadores y emprendedores, puede convertirse en una herramienta para experimentar y desarrollar nuevos productos.
Aunque el balance oficial confirmó la participación de expositores y actividades tecnológicas, no publicó un inventario detallado de las piezas impresas ni de los proyectos presentados individualmente. Por ello, para conocer a los creadores y sus propuestas específicas será necesario consultar las galerías y publicaciones de los organizadores.
¿Qué dejó Tech Capital 2026 para Puebla?
Más allá de las cifras de asistencia, Tech Capital y FICTI reunieron actividades que acercaron la ciencia, la tecnología y las industrias creativas a públicos distintos.
Los Sumobots mostraron la combinación de programación e ingeniería; el hackatón puso la innovación al servicio de un sector importante para la economía poblana, y las exhibiciones tecnológicas permitieron conocer herramientas con aplicaciones profesionales.
El encuentro también favoreció el intercambio entre universidades, empresas, especialistas y emprendedores, una conexión necesaria para que las ideas puedan encontrar asesoría, colaboración y oportunidades de desarrollo.
La próxima edición está prevista para 2027, de acuerdo con el anuncio de cierre. Mientras tanto, quienes quieran seguir la pista de nuevos proyectos y actividades pueden consultar el sitio oficial de Tech Capital Puebla.






