Una exposición en Lucerna, Suiza, reúne objetos que han quedado al descubierto por el retroceso de los glaciares. La muestra incluye piezas relacionadas con actividades humanas que permanecieron congeladas durante largos periodos.
Entre los elementos exhibidos hay un arco usado para cazar, herramientas, botellas y latas. Algunos objetos aparecieron durante trabajos de exploración o en zonas de montaña donde el hielo se ha reducido.
El hielo también puede preservar información que no siempre es visible a simple vista. En muestras se han identificado partículas de polen, gases de efecto invernadero y material radiactivo asociado con pruebas nucleares de mediados del siglo XX.
La exposición, titulada Treasury of Ice, presenta los glaciares como archivos naturales capaces de conservar rastros de la historia humana y ambiental. Cada objeto aporta pistas sobre las personas que transitaron o trabajaron en esas regiones.
La muestra busca acercar al público a esos hallazgos y al rápido cambio de los paisajes glaciales. El retroceso del hielo vuelve más visibles algunos vestigios, pero también transforma los lugares que los conservaron.






