A simple vista, el centro de San Juan Ixcaquixtla luce como el de muchos municipios poblanos. Sin embargo, debajo de una de sus calles permanece un complejo funerario construido hace más de mil 500 años.
La estructura fue localizada durante trabajos de urbanización y llevó a especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia a realizar excavaciones y labores de conservación.
El espacio, conocido como Tumba 3, cuenta con al menos dos cámaras funerarias de aproximadamente cuatro por dos metros. En ellas fueron localizados restos correspondientes a por lo menos 21 individuos, además de alrededor de 150 vasijas y distintos objetos asociados con prácticas funerarias.
Entre los materiales recuperados aparecen un hueso humano tallado y esgrafiado, un hacha votiva y tres yugos mesoamericanos.
Los especialistas consideran que el contexto puede estar relacionado con prácticas de culto a los ancestros. También se ha planteado que algunas de las personas enterradas pudieron pertenecer a un linaje vinculado con comerciantes y guerreros durante el periodo Clásico.
El hallazgo no es aislado. En la zona fueron descubiertas anteriormente otras dos tumbas, una en 2004 y otra en 2013, lo que refuerza la posibilidad de que buena parte del actual centro de Ixcaquixtla se encuentre construido sobre un asentamiento arqueológico de dimensiones importantes.
Después de los trabajos de investigación, las estructuras fueron nuevamente cubiertas para protegerlas. Actualmente existen reconstrucciones digitales que permiten conocerlas sin tener que exponer los restos originales.
Así, debajo de calles transitadas diariamente permanece una parte de la historia prehispánica de Puebla que todavía continúa siendo estudiada.






