Durante unas horas, las calles de Acatzingo dejarán de parecer calles.
El municipio poblano se prepara para realizar una nueva edición de La Noche Mágica, una celebración en la que habitantes y artesanos cubrirán aproximadamente nueve kilómetros con alfombras y tapetes elaborados con aserrín, flores, frutos, dulces y otros materiales.
La tradición tiene más de 60 años y forma parte de las celebraciones en honor a la Virgen de los Dolores.
Los diseños son preparados por familias y grupos de artesanos con meses de anticipación. Cada tramo puede incluir figuras religiosas, elementos representativos del municipio, patrones geométricos y composiciones creadas especialmente para la edición de ese año.
La procesión comenzará alrededor de las 23:00 horas del 14 de septiembre y continuará durante la madrugada hasta aproximadamente las 08:00 horas del día siguiente.
Uno de los elementos que vuelve particular esta tradición es su carácter efímero: los tapetes pueden requerir días o semanas de planeación, pero una vez que pasa la procesión comienzan a desaparecer.
La celebración también incluye convivencia entre vecinos y visitantes. Durante la madrugada es habitual encontrar café, bebidas y alimentos ofrecidos a quienes permanecen en las calles observando el recorrido.
Como actividades previas, el 13 de septiembre se realizará la Feria del Pulque y la Miel y está prevista una presentación de los Voladores de Cuetzalan.
La Noche Mágica convierte así al municipio en un enorme lienzo colectivo que existe únicamente durante unas horas.






