Las excavaciones arqueológicas en la antigua ciudad de Esmirna, ubicada en la actual Turquía, revelaron nuevas habitaciones decoradas con mosaicos y pinturas murales que habían permanecido ocultas durante siglos.
Los trabajos realizados en la zona del ágora permitieron localizar tres habitaciones que no habían sido documentadas anteriormente.
Dos de ellas conservan pisos con mosaicos, mientras que una tercera presenta acabados de mármol.
El hallazgo también incluye pinturas murales encontradas en los alrededores del ágora y del antiguo teatro, algo que los investigadores no habían documentado antes en esta zona.
Los espacios han sido fechados entre los siglos V y VI después de Cristo, durante el periodo conocido como Antigüedad tardía.
Los investigadores consideran que podrían haber tenido un uso público y que ayudarán a entender cómo cambió la ciudad durante la transformación del Imperio romano y la expansión del cristianismo.
Durante los trabajos también se siguió el recorrido de un antiguo canal de agua romano a lo largo de aproximadamente 150 metros.
Los nuevos descubrimientos ofrecen pistas sobre la vida cotidiana, arquitectura y transformación urbana de una de las ciudades históricas más importantes del Mediterráneo oriental.






