Quienes buscan alejarse por algunas horas del ruido de la ciudad pueden encontrar una opción en el Bosque Estatal de Acatzingo, un espacio rodeado de vegetación y paisajes naturales dentro del Valle de Tepeaca.
El lugar permite realizar caminatas, observar la flora de la región y disfrutar de un ambiente tranquilo. Su principal atractivo no son las actividades comerciales ni los grandes complejos turísticos, sino el contacto directo con el entorno.
La visita puede realizarse como parte de un recorrido por el municipio de Acatzingo, conocido también por su patrimonio religioso, sus construcciones históricas, su mercado y su gastronomía tradicional.
Al tratarse de un entorno natural, se recomienda utilizar calzado cómodo, llevar agua, bloqueador solar, gorra o sombrero y ropa apropiada para los cambios de temperatura.
También es importante evitar dejar basura, encender fogatas fuera de zonas permitidas o retirar plantas y otros elementos del ecosistema. La conservación del lugar depende en gran medida del comportamiento de sus visitantes.
El bosque representa una alternativa para impulsar el turismo de naturaleza en municipios poblanos que cuentan con atractivos paisajísticos, pero que todavía no forman parte de las rutas más conocidas del estado.






