El presidente de la Jugocopo, Pavel Gaspar aseguró que se respetará el calendario elaborado para la selección del nuevo titular de la ASE, después que el proceso se aplazó un mes.

5 de Enero 2026
El Congreso del Estado de Puebla tiene previsto aprobar el próximo 15 de enero al nuevo titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE), una decisión clave para el rumbo de la fiscalización y la rendición de cuentas en la entidad.
De acuerdo con lo informado, el proceso se encuentra en su fase final, luego de que se llevaran a cabo las evaluaciones correspondientes y el análisis de los perfiles que aspiran a encabezar el órgano encargado de revisar el uso de los recursos públicos estatales y municipales.
La designación del nuevo auditor o auditora superior cobra especial relevancia, ya que la ASE tiene la responsabilidad de detectar irregularidades, prevenir actos de corrupción y garantizar que el dinero público se ejerza conforme a la ley, funciones que impactan directamente en la confianza ciudadana hacia las instituciones.
Diputadas y diputados señalaron que la aprobación deberá realizarse mediante el procedimiento legislativo establecido, con el objetivo de dotar de legitimidad y certeza jurídica al nombramiento, además de asegurar que quien encabece la Auditoría cuente con la preparación técnica y la independencia necesarias.
Especialistas en temas de transparencia subrayan que este relevo ocurre en un momento sensible, en el que la ciudadanía exige mayor vigilancia sobre el gasto público, especialmente en áreas como obra pública, programas sociales y finanzas municipales.
Además, el nuevo titular de la ASE enfrentará el reto de fortalecer los mecanismos de fiscalización, agilizar procesos de revisión y dar seguimiento puntual a observaciones pendientes, muchas de las cuales involucran administraciones pasadas y actuales.
El Congreso de Puebla ha reiterado que el proceso se llevará a cabo con apego a la ley y bajo criterios de transparencia y responsabilidad institucional, ya que la Auditoría Superior del Estado es considerada una pieza clave en el sistema de control y vigilancia del poder público.
Con la aprobación programada para el 15 de enero, el estado se prepara para una nueva etapa en la conducción de su órgano fiscalizador, en la que se espera mayor claridad, eficacia y firmeza en la revisión del uso de los recursos que pertenecen a las y los poblanos.






