El inicio de septiembre dejó una de esas imágenes que rápidamente llaman la atención desde distintos puntos de Puebla: el Popocatépetl apareció cubierto de nieve en su parte alta.
Durante las primeras horas del día, el volcán podía observarse entre las nubes con una capa blanca alrededor de su cima y una emisión de vapor que se mezclaba con el cielo parcialmente nublado.
La imagen coincidió con las condiciones de humedad y precipitaciones registradas durante las últimas horas en diferentes regiones del estado.
Aunque Puebla todavía atraviesa la temporada de lluvias, las temperaturas en las partes más elevadas del Popocatépetl pueden ser suficientemente bajas para favorecer la presencia de nieve.
El volcán se encuentra a más de 5 mil metros sobre el nivel del mar, por lo que las condiciones en su cima son considerablemente distintas a las registradas en las ciudades y comunidades cercanas.
La presencia de nieve no representa por sí misma un cambio en la actividad volcánica.
Durante aquella jornada también se mantuvo el monitoreo de las posibles rutas de dispersión de ceniza en caso de emisiones, con dirección potencial hacia zonas como Angelópolis, Valle de Atlixco, Mixteca, Estado de México, Ciudad de México y Tlaxcala.
La combinación de nieve, nubes y vapor regaló así una postal distinta del volcán más reconocido del centro del país.






