El crecimiento de Puebla capital hacia el sur ha dejado una deuda visible: la disponibilidad de espacios verdes no ha avanzado al mismo ritmo que la urbanización.
Especialistas consultados por e-consulta estiman que en Puebla existen alrededor de 2 metros cuadrados de área verde por habitante, una cantidad considerablemente menor a los parámetros internacionales utilizados como referencia para una ciudad saludable.
La problemática es especialmente visible en colonias del sur, donde existen parques vecinales deteriorados y zonas habitacionales alejadas de grandes espacios de recreación.
Entre las referencias utilizadas para evaluar las ciudades se encuentra la regla 3-30-300, que plantea que las personas deberían poder observar al menos tres árboles desde su vivienda, vivir en zonas con 30 por ciento de cobertura vegetal y tener un área verde de calidad a menos de 300 metros.
El crecimiento urbano irregular y la presión sobre zonas naturales como la Sierra del Tentzo y el humedal de Valsequillo forman parte de los retos que enfrenta esta zona de Puebla.






