Frente al Paseo Bravo existe una vieja construcción que durante años ha llamado la atención de peatones por su aspecto y por las historias que circulan alrededor de ella.
Se trata de la conocida popularmente como Casa Embrujada de la 13 Sur, un inmueble que en otra época funcionó como baños de vapor.
Con el paso de los años, el abandono del edificio dio origen a distintas versiones sobre su pasado.
Entre los relatos populares se asegura que también habría funcionado como un sitio para atender a personas con adicciones, aunque buena parte de las historias que circulan actualmente pertenecen al terreno de la leyenda y no cuentan con documentación histórica que las confirme.
Sombras en las ventanas, murmullos, luces y ruidos provenientes del interior forman parte de las historias compartidas por visitantes y creadores de contenido.
Realidad o leyenda, la antigua construcción se ha convertido en uno de esos rincones de Puebla cuya apariencia sigue despertando curiosidad entre quienes pasan frente a ella.






