Un problema ambiental que afecta cada año a diferentes playas mexicanas podría convertirse en materia prima para fabricar artículos deportivos.
Dos estudiantes de Ingeniería Textil de la BUAP desarrollaron biohilos elaborados a partir de sargazo con la intención de utilizarlos en las cuerdas de raquetas de tenis.
El proyecto fue creado por Lizbeth Nava Martínez y Lizzeth Cabrera Vargas, quienes comenzaron recolectando y procesando el alga para extraer alginato de sodio.
Después de lavar y secar el sargazo, las estudiantes realizaron diferentes procesos químicos hasta convertir el material en una solución capaz de solidificarse en forma de hilo.
Uno de los retos apareció al comprobar que el material perdía resistencia una vez seco.
Para solucionarlo realizaron combinaciones con poliuretano, cáñamo, fibras naturales y materiales sintéticos. Las pruebas mostraron que la mezcla con nylon ofreció mejores resultados en resistencia y tensión.
El objetivo es reducir entre 60 y 90 por ciento la cantidad de materiales derivados del petróleo presentes actualmente en este tipo de cuerdas deportivas.
Las estudiantes también desarrollaron simulaciones digitales de una raqueta para observar el comportamiento del material ante diferentes esfuerzos.
El proyecto, llamado Alginate Sports Corp, fue presentado en el Primer Concurso de Sostenibilidad Textil FEST-TEX 2026 y plantea aprovechar un residuo ambiental para desarrollar materiales con nuevas aplicaciones.






