31 de Marzo 2026
El IMSS demolerá el edificio conocido como CIMA, ubicado en San Andrés Cholula, Puebla, para construir un Centro de Simulación pensado para las prácticas de estudiantes de Enfermería y Medicina.
Dicho inmueble, concebido como un megahospital privado que no se concretó, fue comprado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con un costo de 400 millones de pesos. Tras el sismo de 2017, era una posible alternativa al Hospital General Regional (HGR) de San Alejandro, pero no cumplía con los requisitos.
Este lunes, la delegada del IMSS en el estado, Magdalena Tinajero, explicó que se hicieron los estudios de suelo en el predio y de la estructura. Dicho predio se ubica en la Reserva Territorial Atlixcáyotl, detrás de la Ibero Puebla.
Los estudios no arrojaron un resultado favorable, reconoció la funcionaria, por lo que se optó por demoler el edificio completamente. Ello permitirá posteriormente realizar allí un nuevo proyecto, mismo que está en manos de la autoridad central.
"Desde el año pasado se realizaron estudios de suelo para ver la factibilidad de utilizar la construcción que ya estaba, misma que no fue favorable, por lo que se tiene que proceder a la demolición antes de plantear los nuevos proyectos, mismos que ya están en proceso de autorización en oficina central”.
IMSS convertirá el CIMA en un Centro de Simulación para estudiantes de Enfermería y Medicina
La delegada explicó que, si bien todavía se está evaluando el tema, ya se tiene una propuesta para aprovechar el predio del CIMA.
Detalló que lo que se está considerando es la construcción de un Centro de Simulación para que los estudiantes de Enfermería y Medicina puedan hacer sus prácticas allí. En este sentido, sería similar al Centro “Dra. Matilde Montoya Lafragua”, construido por la BUAP sobre la avenida 11 Sur.
Explicó que también se están considerando otros proyectos que tienen que ver con la educación continua y las labores de investigación. Ello permitirá fortalecer la preparación del personal médico que atiende día con día a las familias poblanas y de todo el país.
Aunque la funcionaria no lo especificó, el edificio de CIMA carecía de resistencia antisísmica y también sufrió daños en el temblor de 2017. Es por ello que la compra autorizada por el entonces delegado Enrique Dóger nunca pudo aprovecharse.
De este modo, el inmueble permanecía como un elefante blanco en espera de que el gobierno federal tomara una decisión con respecto a su futuro. A pesar del cambio de administraciones, hasta el momento, a ninguna persona se le ha señalado por irregularidades en esta adquisición.






