Kia anunció una inversión de 649 millones de dólares para comenzar a fabricar en México el EV3, una camioneta compacta completamente eléctrica que actualmente se produce en Corea del Sur. La nueva línea operará en la planta de la compañía ubicada en Pesquería, Nuevo León.
La producción formal del modelo comenzará el 4 de agosto. El proyecto contempla la generación de 500 empleos durante 2026 y la ampliación de la plantilla hasta alcanzar alrededor de mil 500 nuevas posiciones directas hacia 2030, de acuerdo con la información presentada durante el anuncio.
Aunque el vehículo se ensamblará en Nuevo León, la noticia también resulta relevante para Puebla por la importancia que tiene la industria automotriz dentro del estado. La entidad alberga las plantas de Volkswagen de México y Audi, además de una extensa red de empresas dedicadas al estampado, interiores, arneses, autopartes y servicios industriales.
La fabricación de automóviles eléctricos requiere componentes distintos a los utilizados en muchos vehículos de combustión. Entre ellos se encuentran sistemas de gestión de baterías, electrónica de potencia, cableado de alto voltaje, sensores y programas especializados para controlar el funcionamiento de las unidades.
Esto no significa que las empresas poblanas recibirán automáticamente contratos relacionados con el Kia EV3. Sin embargo, el crecimiento de la electromovilidad puede abrir oportunidades para proveedores instalados en los corredores industriales del centro y norte de México que tengan la capacidad de adaptar sus procesos y cumplir con los estándares técnicos de los nuevos vehículos.
Puebla parte con una ventaja: cuenta con décadas de experiencia en ensamble y proveeduría automotriz, además de universidades y tecnológicos que ofrecen carreras vinculadas con ingeniería, manufactura y desarrollo de sistemas digitales. La transición también aumentará la necesidad de personal preparado para trabajar con baterías, circuitos de alta tensión, automatización y diagnóstico electrónico.
Entre las áreas profesionales que podrían adquirir mayor relevancia se encuentran la mecatrónica, ingeniería electrónica, programación, software automotriz, robótica, ciencia de datos y sistemas de energía. Los vehículos eléctricos seguirán necesitando técnicos y operadores, pero una parte creciente del trabajo estará relacionada con computadoras, sensores y procesos automatizados.
El Kia EV3 tendrá inicialmente un contenido nacional cercano al 27% y una parte de su producción será destinada al mercado mexicano y a otros países de América Latina. El reto para la industria nacional será aumentar ese porcentaje mediante el desarrollo de más componentes fabricados dentro del país.
Para Puebla, el anuncio funciona como una señal de hacia dónde se está moviendo uno de sus sectores económicos más importantes. Las líneas de ensamble están cambiando y, con ellas, también deberán transformarse las empresas proveedoras, las carreras universitarias y los conocimientos de quienes buscan incorporarse a la industria automotriz.







