El argentino confirma su presencia en el duelo entre la Franja frente Cruz Azul y opina del inicio del torneo de la Liga Mx para el blanquiazul.

12 de Enero 2026
El Estadio Cuauhtémoc volvió a ser escenario de emoción y recuerdos, luego de que Matías Alustiza, conocido por la afición como “El Chavo”, regresara a la casa del Club Puebla para presenciar un partido del equipo que marcó una etapa importante de su carrera.
La presencia de Alustiza no pasó desapercibida. A su llegada, fue reconocido por aficionados que aún recuerdan sus goles, su entrega en la cancha y la conexión que logró con la tribuna durante su paso por el conjunto camotero.
El delantero argentino defendió la camiseta del Puebla en momentos clave, convirtiéndose en uno de los jugadores más queridos de su generación, gracias a su estilo de juego, su olfato goleador y su actitud comprometida dentro y fuera del campo.
El Estadio Cuauhtémoc, símbolo del futbol poblano, fue el punto de reencuentro entre el exjugador y una afición que no olvida a quienes dejaron huella en el club. Para muchos seguidores, verlo nuevamente en las gradas fue un momento cargado de nostalgia.
Durante su visita, Alustiza expresó su cariño por la institución y por la ciudad, destacando el trato que siempre recibió de la afición poblana y el significado especial que tuvo su etapa como jugador del Puebla.
Aficionados señalaron que este tipo de regresos fortalecen la identidad del club, al recordar que la historia del equipo se construye no solo con resultados, sino con jugadores que lograron generar un vínculo auténtico con la gente.
Analistas deportivos coinciden en que figuras como Alustiza representan una parte importante de la memoria reciente del Puebla, y su presencia en el estadio refuerza el sentido de pertenencia y continuidad entre distintas generaciones de seguidores.
El Club Puebla, por su parte, vive una nueva etapa deportiva, pero mantiene el respeto y reconocimiento hacia exjugadores que aportaron al crecimiento del equipo y dejaron una marca positiva en su historia.
Para la afición, el regreso de “El Chavo” Alustiza fue más que una visita: fue un recordatorio de buenos momentos, goles celebrados y emociones compartidas, elementos que hacen del futbol una experiencia que trasciende el tiempo.
Con este reencuentro en el Cuauhtémoc, Puebla reafirma que su estadio no solo es escenario de partidos, sino también un espacio donde la historia, la memoria y la pasión futbolera se encuentran una y otra vez.






