19 de Marzo 2026
En la Villa de Atencingo, perteneciente al municipio de Chietla, se detectó que tumbas previamente ocupadas habían sido vendidas nuevamente, en particular aquellas que no cuentan con perpetuidad.
Un trabajador del panteón de la comunidad explicó que la situación no obedece a una venta arbitraria ni a una intención dolosa, sino a la falta de control en la administración del espacio.
Muchas de las tumbas ya no están señalizadas, se encuentran en el abandono y ningún familiar acude siquiera a colocarles flores, lo que ha provocado la pérdida de límites físicos y de un registro confiable de los espacios.
Fue precisamente al detectar esta situación que se solicitó a los habitantes acercarse al panteón para verificar el estado de sus tumbas, cercarlas, delimitarlas y así determinar qué permisos existen, cuántas fosas hay y cuáles ya no tienen familiares activos.
En el caso de las tumbas que tenían dueño registrado y en las que, no obstante, se habían otorgado nuevos permisos, la fuente señaló que se trató de un solo caso.
Esta situación motivó a la autoridad auxiliar a acercarse a las familias afectadas para ofrecerles otro espacio y evitar que el problema escalara.
Fue a través de la misma administración y de la autoridad auxiliar que se difundió una imagen informando a los pobladores que tienen seres queridos en el lugar que deben acudir a ordenar su espacio y comprobar sus pagos.
Se sabe que el panteón de Atencingo no es el único caso en la zona: existen otros camposantos con problemas similares de administración, en los que las tumbas son abandonadas por los familiares, quienes en muchos casos han emigrado a Estados Unidos.






