El programa Pequeños Imparables concluyó su intervención en la inspectoría de San Miguel Espejo, donde brindó atención nutricional y servicios de salud a niñas y niños de entre seis meses y cinco años.
Durante un año participaron 212 menores, quienes fueron valorados mediante mediciones de peso y talla, además de pruebas para detectar anemia.
De acuerdo con el DIF Puebla Capital, 118 niñas y niños lograron regularizar su estado nutricional, beneficiando de manera directa a 109 familias de la comunidad.
Como parte de la estrategia se distribuyeron 36 mil dosis de complemento alimenticio y 884 apoyos alimentarios, además de impartirse pláticas sobre nutrición y ofrecer atención dental.
Los complementos fueron entregados a menores diagnosticados con desnutrición leve, moderada o severa, con la finalidad de aportar los nutrientes y vitaminas necesarios para mejorar su desarrollo.
El programa también estuvo vinculado con Alimentación Imparable, mediante el cual las familias participantes recibieron despensas con productos de la canasta básica.
El Gobierno de la Ciudad informó que esta estrategia será replicada en otras juntas auxiliares de Puebla capital que presentan altos niveles de vulnerabilidad.






