Para muchos restaurantes del Centro Histórico, la noche del 15 de septiembre representa una de las fechas con mayor movimiento del año. En 2026, sin embargo, algunos negocios tendrán que ajustar la estrategia.
Ante las limitaciones previstas para la comercialización de bebidas alcohólicas, establecimientos del primer cuadro de la ciudad preparan una mayor apuesta por menús, alimentos y experiencias gastronómicas.
El sector espera que la llegada de visitantes por las celebraciones patrias genere un incremento de hasta 40 por ciento en el consumo de alimentos.
La fecha representa una oportunidad importante para restaurantes debido a la concentración de actividades alrededor del Zócalo y las calles del Centro Histórico.
Esto puede beneficiar no sólo a restaurantes tradicionales, sino también a cafeterías, negocios de comida rápida y establecimientos dedicados a la gastronomía poblana.
Septiembre es además una temporada especialmente favorable para platillos vinculados con las Fiestas Patrias, desde chalupas y antojitos hasta el chile en nogada, que se encuentra en la parte final de su temporada.
Con menos margen para depender de la venta de bebidas alcohólicas, la apuesta estará en lograr que la comida sea la protagonista de una de las noches con mayor afluencia del año.






