Un experimento publicado en octubre encontró que fragmentos de coral afectados por blanqueamiento pueden recuperar color y salud en menos tiempo cuando entran en contacto con fragmentos sanos de la misma colonia. El trabajo se realizó en condiciones de laboratorio y documentó una recuperación completa en siete semanas.
El blanqueamiento ocurre cuando el estrés —incluido el aumento de la temperatura del agua— lleva a los corales a expulsar las algas simbióticas que viven en sus tejidos y les dan color. Sin esas algas, el coral pierde una fuente importante de energía y queda más vulnerable.
Los investigadores observaron la recuperación luego de que fragmentos sanos y blanqueados quedaran en contacto. El hallazgo condujo a estudiar cómo se expanden las algas simbióticas dentro del fragmento afectado y qué papel puede desempeñar el contacto entre partes de una misma colonia.
El resultado aporta una posible dirección para futuras investigaciones sobre recuperación coralina y transferencia de simbiontes. También ofrece información sobre los mecanismos que pueden ayudar a algunos corales a recuperarse después de episodios de blanqueamiento.
El experimento no demuestra que el método pueda restaurar arrecifes completos ni contrarrestar olas de calor marinas prolongadas. Por ahora, se trata de evidencia de laboratorio que deberá estudiarse en otras condiciones antes de pensar en aplicaciones a gran escala.






