Lo que normalmente termina convertido en desecho podría tener una segunda vida dentro de la propia industria de la construcción.
Un grupo de jóvenes de Sinaloa desarrolló Escomblock, proyecto que aprovecha escombros provenientes de obras para transformarlos en bloques ecológicos.
La propuesta busca reducir la cantidad de residuos de construcción que terminan desechados y, al mismo tiempo, impulsar principios relacionados con la economía circular.
El proyecto consiguió el segundo lugar nacional en una competencia de emprendimiento de Enactus México, organización que impulsa proyectos empresariales desarrollados por jóvenes con impacto social y ambiental.
Además de buscar una alternativa para los residuos, Escomblock demuestra cómo materiales considerados basura pueden reincorporarse a nuevos procesos productivos.
La propuesta forma parte de una generación de emprendimientos mexicanos que intenta combinar innovación, sustentabilidad y modelos de negocio.






