Puebla tiene destinos famosos por sus iglesias, gastronomía o arquitectura, pero entre sus montañas también existen rincones donde el paisaje cambia completamente.
Uno de ellos ha llamado la atención por sus bosques, clima fresco y frecuentes bancos de niebla, características que le han valido comparaciones en redes y publicaciones turísticas con paisajes británicos.
El atractivo está principalmente en su entorno natural: carreteras rodeadas de vegetación, montañas cubiertas por nubes y temperaturas considerablemente más frescas que las de otras regiones poblanas.
Durante la temporada de lluvias, la humedad intensifica el verde de los bosques y la neblina puede permanecer durante buena parte del día.
Más que una réplica literal de Londres, la comparación se ha convertido en una forma de describir la atmósfera del lugar.
Es uno de esos rincones que muestran que Puebla también puede ofrecer paisajes muy distintos a los asociados tradicionalmente con el estado.






