Las sopas instantáneas son una opción rápida y económica para millones de consumidores, pero no todas contienen exactamente lo que sus envases prometen.
La Procuraduría Federal del Consumidor realizó un nuevo estudio sobre 33 sopas instantáneas disponibles en México, mediante 2 mil 37 pruebas realizadas por el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor.
La revisión incluyó aspectos como información comercial, contenido neto, cantidad de grasa, proteína, carbohidratos, aporte energético y niveles de sodio una vez preparado el producto.
El análisis encontró observaciones en diferentes productos relacionadas con su etiquetado, cantidades declaradas y composición.
Uno de los datos que más puede variar entre una sopa y otra es el sodio, por lo que Profeco recomienda revisar la información nutrimental y considerar el tamaño completo de la porción, no únicamente los valores presentados por cada 100 gramos.
El estudio también permite comparar precios entre productos que cumplieron con las pruebas realizadas.
Por ejemplo, algunas opciones de bajo costo no presentaron observaciones en información comercial o contenido neto, aunque eso no significa automáticamente que sean alimentos saludables o recomendables para consumo frecuente.
La revisión forma parte de la edición de septiembre de la Revista del Consumidor y busca ofrecer información que permita comparar productos antes de elegirlos únicamente por marca, sabor o precio.






